Descripción
El cortisol es la principal hormona relacionada con la respuesta al estrés. El estrés agudo (normal), se considera cuando una persona tiene un reto puntual (como un examen, ejercicio, discusión o una infección). En esos casos el cortisol aumenta para ayudar al organismo a responder. Después, vuelve a la normalidad. El estrés crónico (problema frecuente) se considera cuando el estrés se mantiene durante semanas o meses (por sobrecarga laboral, falta de sueño, ansiedad mantenida o problemas personales) Se puede recomendar la medición de cortisol a pacientes que presenten varios de estos síntomas: Cansancio constante. Dificultad para despertarse. Sensación de estrés continuo. Ansiedad o irritabilidad. Problemas de sueño. Despertares nocturnos. Bajones de energía por la tarde. Necesidad de café o dulce para funcionar. Sensación de no poder desconectar. Si el paciente presenta 2 o más síntomas, puede ser buen candidato para llevar a cabo un cuestionario de estrés percibido. Rango de normalidad en sangre (nmol/L) El cortisol en sangre presenta un ritmo circadiano fisiológico, con niveles más altos por la mañana y un descenso progresivo a lo largo del día. Por este motivo, los valores de referencia siempre deben interpretarse según la hora de la toma. Momento del día Rango fisiológico nmol/L Mañana (6-10h) 170-500 Medio dia (13-15h) 100-350 Tarde-noche (>20h) <280



